Este jueves 28 de Enero es Santo Tomás de Aquino, patrono de gran regocijo para estudiantes, docentes e investigadores.
Y es que este viernes 29, fecha en la que se honrará al Santo, he sido invitado a la celebración oficial en mi Universidad. ¿Y por qué? Pues para cumplir el último tramo de mi Doctorado: recibir de manos del Señor Rector Magnífico (tras un emotivo abrazo según dicta el protocolo) la medalla que indica mi recién adquirido estatus y el llamado Libro de la Ciencia (con la frase “Recibe el libro de la ciencia que te cumple enseñar y adelantar, y que él sea para ti significación y aviso de que, por grande que tu ingenio fuere, debes rendir acatamiento y veneración a la doctrina de tus maestros y predecesores”). El bonus track es la indumentaria que llevaré… ¡El Traje Académico!
Confiriendo las siguientes bonificaciones: Investigación +2, Docencia +2 y Agilidad -5, su color identifica a la Facultad de origen. Si bien Ingeniería Informática tiene el color marrón (“¿alusión al futuro profesional?”
), en la Complutense se usa el color azul cobalto al ser una carrera de Ciencias y en honor a las grandes antecesoras: Físicas y Matemáticas. No obstante, en la imagen sobra el faldón azul-amarillo que es el destinado para los honoris-causa.
¡Pero lo que habéis visto antes no es todo! El traje se complementa con un birrete tal y como se muestra en la siguiente foto:
Chulo, ¿verdad? “Donde esté un buen birrete español, que se quiten las americanadas”
. Sí sí, reíros, pues que sepáis que pesa bastante… así que más me vale mantener la verticalidad de la cabeza durante la ceremonia. Y si no, ¡a aprender de las gallinas!
Bromas aparte, tengo que decir que para mí será un acto emocionante pues, como he dicho antes, supone el punto final en mi Doctorado y una reafirmación de mi pertenencia a la Comunidad Científica. Sin duda, será el Santo Tomás de Aquino más feliz de toda mi vida (¡de momento!), ya que más a lo grande no me lo podía imaginar.













