Con la de hoy ya he llegado al ecuador tanto de mi estancia como del número de conferencias que impartiré en Pekín, si no hay alguna incorporación de última hora como la del Instituto del Software de la Academia China de las Ciencias.

Esta vez tocaba en la Universidad de Pekín, una de las dos grandes de China y pionera en muchos aspectos. Por ejemplo, de aquí salió el primer reloj atómico chino (1965), el primer ordenador chino con circuitos integrados (1973), el primer sistema chino de comunicaciones con fibra óptica (1977), el primer centro móvil de control de satélites del mundo para uso militar (1990) y el primer sistema chino de comunicaciones de voz y datos integrados vía satélite (2004).

La charla fue otro éxito y tanto los estudiantes como una serie de profesores de Estados Unidos que estaban invitados realizaron un montón de preguntas. Lo de la relación actual con Estados Unidos sí que es digno de mención. Actualmente existe un gran flujo migratorio que vuelve a China, siempre que no hayan tenido más de un hijo (perderían el trabajo de lo contrario), clara señal de que la economía estadounidense está viendo sus horas más bajas.
Por el contrario, Europa les resulta un destino muy apetecible. Muchos se lamentan de que a pesar de disponer de una “Green Card”, ésta no les confiera automáticamente un visado para ir a España, por ejemplo… esto hace replantearme la crisis en Europa, en serio.
Y después de una opípara comida en el comedor de profesores, donde había un mostrador donde podías elegir la comida de la forma más visual posible (luego te la traían a la mesa), y emplazarnos para posteriores reuniones, toca volver a mis quehaceres europeos.
Pero para que esta entrada dé algo más de sí, aquí va otra entrega de “curiosidades chinorris” (nuevamente, el nombre ha sido puesto por Yafo).
Seguramente nos preguntábamos todos donde se refugiaron los Decepticons tras su batalla contra los Autobots:

Al hilo de esto, me contaron que para reducir (más todavía) el número de coches en la ciudad, cada matrícula tiene asignado un día de la semana para poder circular. Cuando les comenté que en Roma habían intentado hacer esto mismo pero desistieron porque la gente compraba un segundo juego de matrículas, me respondieron que en China es la policía misma quien pone la matrícula con unos tornillos que la destrozan si se intentan quitar.
Por otro lado, un detalle que me he fijado en todos los pasos elevados de peatones es la existencia de 2 carriles lisos que discurren a ambos lados de las escaleras, llegando a quitarlas bastante espacio:

Efectivamente, esto demuestra una vez lo mucho que China está basado en la bicicleta. Aquí no se construye nada si no sea usado posteriormente y este es un caso más ya que en hora punta, la cantidad de peatones que cruzan estos pasos llevando una bicicleta es enorme.
Y este jueves va a ser un día muy especial. No solo impartiré mi siguiente charla, esta vez en la Universidad Tsinghua (la otra grande de China), sino que Laura vendrá a pasar el resto de la estancia conmigo
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