¡Hasta pronto, Ahmed!

¡Y cómo diluvia aquí hoy!

Hoy ha sido un día agridulce. Resulta que Ahmed, tras pasar toda la noche en el laboratorio (el tío se puso a trabajar después del partido), ha entregado por fin la memoria de su proyecto fin de carrera. ¡Enhorabuena! Pero a la vez, éste era su último día con nosotros, pues mañana se irá a Estados Unidos. ¡Buena suerte, Ahmed!

Si os fijáis bien en la foto, Ahmed luce un anillo… el anillo de la Universidad, que indica que ha cumplido con todos los requisitos para ser Ingeniero Informático.

La despedida fue muy triste para todos, así que la Profesora Elster decidió animar un poco el ambiente al finalizar el día, que estuvo marcado por el intenso trabajo y algunos muy buenos resultados, pidiendo nuestra ayuda para participar en un concurso de la revista PC World de Noruega. Se trata de sacar fotos de material que tenga que ver con la Computación de Altas Prestaciones… siendo ese nuestro campo, nos pusimos manos a la obra.

Sacamos casi toda la artillería y convertimos el laboratorio en un estudio fotográfico.

Desde luego, hay muchísimas más y de mayor calidad… a ver si ganamos :-) .

La verdad es que poco más de interés por hoy. Los días se están haciendo muy cortos debido a la cantidad de trabajo, y todo apunta a que iré escribiendo de forma más espaciada. No obstante, siempre estaré al quite para informar de cualquier novedad.

 
Full Equiped!!!

No tan buenas tardes (tras el batacazo contra Suiza).

Hoy ha sido mi primera reunión a lo grande con el Grupo de Investigación que me acoge. Por este motivo, se me hizo entrega de la equipación completa formada por una camiseta negra y la camisa azul oscuro del grupo. Ya estoy plenamente integrado :-D .

Ján y yo estuvimos haciendo trasteando antes de la reunión con el Photo Booth de mi Mac. El uniforme azul nos sugería una única idea:

Pero bueno, no nos desviemos del tema. La cuestión fue que tuvimos la reunión plenaria de grupo, que suele ser cada poco tiempo, a fin de mantener cohesionados a sus miembros. A dicha reunión por tanto asistimos los postdocs, los estudiantes de doctorado y los estudiantes que realizan un proyecto fin de carrera. Además, la Profesora Elster invitó a un potencial estudiante de este último sector, para que viera de primera mano como se trabaja y los temas a desarrollar. Personalmente, me parece una muy buena estrategia, ya que una imagen vale más que mil palabras.

Y por supuesto, no podían faltar las pizzas :-) .

Posteriormente, procedimos a sacarnos una foto oficial de grupo… la primera conmigo.

Y al final, hubo un cierto añadido, en clara referencia con nuestra participación en el Mundial:

¡Noruega con España! Menos Irlanda, claro… porque ahí estaba John (otro postdoc) haciendo ese gesto tan antideportivo :-D .

¿He dicho Mundial? Esta tarde jugaba España contra Suiza, así que unos pocos fuimos a casa de Ahmed (un estudiante que está a punto de terminar su proyecto fin de carrera) a verlo como está mandado. Fue un gran anfitrión y no nos faltó combustible para animar a nuestro equipo.

Y es que a pesar del resultado (vaya tela…) lo pasamos en grande.

Pero ahora es el momento de volver a las obligaciones. Por su parte Ahmed piensa entregar la memoria de su proyecto esta misma noche (esto es elasticidad en los plazos) y por la mía, la Profesora Elster me ha mandado material de referencia. Al acceder con WIFI no tengo acceso a la impresora de red, con lo que voy a sacarle (más) partido a mi lector digital.

¡Hasta la siguiente!

 
"Nicola Tesla and you!"

¿Qué tal?

El título de este capítulo es totalmente verídico, no os engaño. Pero antes permitidme mandaros un cariñoso saludo desde la única Universidad (que yo conozca) que posee un monumento a Nikola Tesla tan… apropiado.

Hoy ha sido mi primer día de trabajo aquí propiamente dicho, aunque ayer ya me puse manos a la obra desde el primer minuto. Lo notable fue que tras una reunión inicial con la Profesora Elster, ha surgido una muy buena oportunidad de colaboración, así que Ján y yo nos hemos pasado toda la mañana diseñando el sistema implicado. Creo que los siguientes fotogramas resumen el espíritu que embargó el despacho 462:

Por razones obvias, la pizarra ha sido censurada. Si todo sale como esperamos, ya sabréis más a su debido tiempo :-) .

A la hora de la comida asistimos a un evento sin precedentes (por lo menos en mi Facultad)… redoble de tambores… ah, bueno, que ya os lo he desvelado en el título: el Señor Decano vino a tomarse una pizza con nosotros y conocernos de primera mano.

El encuentro tuvo lugar en la sala de estar del departamento, un rinconcito más que retromoderno-IKEA (fijaros en el detalle “colgandero”):

Y las mandíbulas se movieron para comer…

… y para departir sobre la situación de la Computación en Escandinavia y el mundo entero.

Tras despedirnos del Señor Decano, agradecer su visita y las pizzas, volvimos al trabajo. Dicho trabajo transcurrió con normalidad a pesar de que los estudiantes que realizan aquí el Proyecto Fin de Carrera hallaran la forma de proyectar el partido del Mundial en la megapantalla del laboratorio. Mañana no descarto caer en la tentación, ¡que juega España! Y el partido de ayer de Italia… mejor olvidarlo.

El inmejorable broche a un día redondo como el de hoy ha tenido lugar en la torre de la televisión de Trondheim, donde la Profesora Elster tuvo la amabilidad de llevarme a modo de cena de bienvenida.

¿Qué tiene de especial esta torre? Pues que mientras uno se da el festín ahí arriba, el módulo del restaurante va dando vueltas y así uno va disfrutando del increíble paisaje.

Así, puede verse perfectamente el puerto, donde está ubicado el DORA 1, la antigua base de submarinos de la Kriegsmarine

… la “Isla de los Monjes”, monasterio, cárcel, línea defensiva …

… también mi puesto de trabajo durante este mes.

Durante la cena pude saborear un halibut (también conocido como fletán) frito en mantequilla al estragón con verduras frescas y salsa bearnesa. ¡Un sabor increíble y muy de aquí!

Pero además, pude disfrutar de la compañía. No solo vino la Profesora Elster, sino también su marido Lloyd, que diseña microprocesadores, y su hija Marie. Fue una velada muy agradable en la que pudimos charlar tanto de temas de trabajo como de no tan trabajo.


Y creo que ya ha llegado la hora de despedirme, así que lo haré con una última foto: la del sol de las 9 de la ¿noche? a estas alturas.

 
¿Qué hora decías que era?

¡Y ya estoy aquí!

Mi vuelo salía a las 6:15 a.m. ya que quería estar lo antes posible en el NTNU y ponerme manos a la obra. Por ello, tuve que abandonar a las 3:30 a.m. mi casa y llegar a Barajas cuando todavía no habían puesto las pistas de despegue.

El vuelo, con conexión en Amsterdam, transcurrió sin problemas y cuando me quise dar cuenta, ya estaba recorriendo los treinta y pico kilómetros que separan Trondheim de su Aeropuerto. El color imperante es el verde, aparte del blanco de algunas montañas… un regalo para la vista.

¡Y por fin en el hotel! porque a todo esto, ha resultado paradójica la búsqueda de alojamiento. Tras probar en las residencias que me habían recomendado, descartando las de estudiantes porque desde que me doctoré ya no puedo acceder a ellas, me encontré que no había nada para el periodo en el que iba a estar. Y aquí viene la paradoja: por el mismo precio conseguí habitación en un hotel céntrico, de reciente construcción y decoración moderna.

Nada más dejar mis cosas en el hotel me encaminé al NTNU. De camino pude fijarme en algunos pintorescos detalles de Trondheim como por ejemplo, las casas de la orilla del Nid, río que dio su nombre original a la ciudad (Nidaros).

Algunas de las cuales sirven de sede para algún órgano de la ONU, como puede apreciarse:

Por supuesto, crucé el río por el puente más emblemático, el Gamle Bybro.

Y no pude evitar realizar un alto en mi camino para observar mi objetivo al fondo:

Tras recorrer 1 Km más y encontrarme con alguna criatura del animalario de Miyamoto como el que muestro a continuación…

… logré alcanzar mi meta, no sin haber sufrido en el camino varios cambios de temperatura drásticos. Según me han dicho, el tiempo tenderá a estabilizarse en las próximas semanas. En cualquier caso, ya había llegado a mi destino.

El recibimiento fue magnífico. La propia jefa del grupo de investigación había planeado incluso haberme recogido en el aeropuerto, pero por una imprecisión mía a la hora de decirles mi hora de llegada no pudo ser. No obstante, se agradece muchísimo la intención.

Me dieron la opción de ocupar un despacho para profesores invitados bastante amplio, pero decliné el ofrecimiento a fin de poder compartir despacho con Ján Perhác, otro postdoc de nacionalidad checa que sería ya desde Islandia el “tercero en discordia” para las posibles colaboraciones.

La foto no sale movida, ¡somos nosotros que ya nos hemos puesto manos a la obra!

Pues nada, ya estoy en la ciudad. Ahora a descansar, que mañana se presenta un día de los completitos completitos.

 
Equipación básica para el próximo mes

“Waka-waka”

Apenas he aterrizado en Madrid y este lunes me dispongo a remontar el vuelo pero esta vez con destino a Trondheim, Noruega. Ahí me espera el HPC-Lab de la NTNU, dirigido por la Profesora Anne C. Elster para un productivo mes de trabajo colaborativo, y todo esto gracias a la Beca Postdoctoral que me concedieron.

La primera toma de contacto fue en Islandia, como habéis podido leer en los anteriores capítulos de esta crónica. Durante estos días hemos podido compartir ideas y buscar unas una cuantas líneas de trabajo común que van a definir nuestra colaboración. Sí, la verdad es que la etapa islandesa ha sido muy buena y para celebrarlo, aquí os va un vídeo relacionado más que recomendable:

¿Y cómo es el sitio al que voy? El NTNU, o Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología es una institución que cumple en septiembre 100 años nada menos. Destaca en muchos campos, especialmente en el apartado de la Ingeniería. A lo largo de este mes os iré contando más de lo que vaya descubriendo por mí mismo, pero para ir abriendo boca, ¿qué mejor que su vídeo de presentación?

Imagen de previsualización de YouTube

Trondheim, ¡allá voy!

 
Interior de la Universidad de Reikiavik

¡Se acabó lo que se daba!

El Congreso terminó por la mañana pero por la tarde tenía una cita muy especial: una invitación para visitar la Universidad de Reikiavik. Me recibió Margrét Jónsdóttir, Directora de Asuntos Internacionales de la Universidad y tras ofrecerme un café, me enseñó las instalaciones con todo lujo de explicaciones.

Las explicaciones fueron en un perfecto español, por cierto, ya que mi guía tenía un Doctorado en Filología Hispánica (además de un MBA) y había pasado bastante tiempo en nuestro país.

El emplazamiento es nuevo, con lo que cuenta con lo último en materia de tecnología. Un ejemplo son los paneles ubicados en la puerta de cada clase:

El panel informa de las clases en ese aula y al ser táctil, permite obtener información avanzada sobre las mismas. Además, un reconocedor de huella digital permite al profesor abrir la puerta del aula cuando llega la hora. Ya no hay excusa para interrumpir con un “Ah, ¿pero estáis en clase?”. Creo que voy a escribirle una “Carta a los Decanos Magos” por si cuela.

Los espacios de trabajo son abiertos, lo cual fomenta la comunicación entre los integrantes de un mismo departamento. De hecho, aprovechamos para visitar uno de ellos, el de Inteligencia Artificial, y uno de sus estudiantes de doctorado me enseñó el proyecto en el que estaba trabajando: un locutor de radio artificial, con capacidad para contestar llamadas durante el programa… que tiemble Luis del Olmo :-D .

En el hall han instaurado la tradición de pegar en la pared la primera página de las publicaciones científicas del año académico vigente. Dado que la Universidad recibe fondos dependiendo de su producción científica, es una práctica clara de motivación… ¡y parece que funciona!

Hasta aquí el aspecto meramente arquitectónico. La cuestión es que disfrutando de la misma Beca de Movilidad que me llevará a Noruega la semana que viene, hay aquí 2 compañeros profesores de mi misma Facultad. Así que me reuní con ellos y decidimos inmortalizar el momento en que tres profesores de la UCM, no viéndose casi por los pasillos de su propia facultad, tienen que encontrarse en Islandia.

Pero la guinda de la visita fue la reunión con Ari Kristinn Jónsson… ¡el Rector de la Universidad!

Habiendo trabajado durante 10 años en la NASA (sirva como pista la decoración a nuestras espaldas), se interesó muchísimo por el trabajo que presenté durante el Congreso, así como el futuro del cual ya hablaré en su debido momento ;-) .

Un día redondo y en general, un viaje increíble. Mañana me toca regresar a primera hora. Tengo el minibús que me llevará al aeropuerto a las 5:00 y el hotel ha sido muy amable de ofrecerme un desayuno a las 4.30 sin coste adicional.

Deseadme buen viaje… ¡mañana estaré con vosotros! Aunque por pocos días :-) .

 
Charla #1

¡Muy buenas!

Hoy ha sido un día mucho más relajado para mí pero no tanto para el grupo que me hospedará en Noruega a partir de la semana que viene. Permitidme poneros algunas fotos de sus charlas (fijaros sobre todo en las transparencias) porque la verdad que lo hicieron muy bien y me han servido de inspiración para las colaboraciones que vendrán.

Sí, van uniformados… y sí, hay un uniforme esperándome. ¿Quién dijo que los científicos no tengamos uniforme? ;-)

Es el momento de revisitar la ubicación del Congreso. Para ello, cortesía de uno de los noruegos, aquí tenéis una foto en gran angular del exterior (PINCHAD EN ELLA PARA DISFRUTARLA EN SU TOTALIDAD):

Y otra del interior del Aula Magna:

Espectacular, ¿no creéis?

Una curiosidad más sobre este emplazamiento antes de cambiar de tema y es que… ¡han llegado las naves espaciales! No, no estoy sufriendo alucinaciones, se trata simplemente de que los creadores del juego masivo EVE online han venido a dar unas charlas sobre el uso de la computación de altas prestaciones en sus servidores de juego. Hay que pensar que los jugadores conectados exploran millones de galaxias a la vez y llegan a entablar billones de transacciones comerciales y batallas (echadle un ojo al vídeo de presentación, merece la pena). La verdad, no pude evitar posar con su póster:

Y ahora, ¡la Cena de Gala! El recibimiento por parte del restaurante designado en el centro de la ciudad fue magnífico, a base de copas de champán.

Digamos que los camareros alucinaron con la afluencia por nuestra parte. Sirva como ejemplo las caras de los siguientes especímenes, mientras nos observaban desde la ventana del restaurante:

Parecen estar diciendo: “Mira, son científicos… ¿morderán?”.

El ambiente durante la cena fue muy bueno y nos sirvieron especialidades islandesas tanto de pescado como de carne. La presentación tenía ese toque moderno que distingue a un restaurante de una tasca cualquiera.

Siempre es digna de observar la claridad que entra por la ventana a estas horas.

Además, tuvimos música en vivo y de muy buena calidad. Observad esta estampa más que navideña:

Si es que dan ganas de montar el árbol de Navidad ahora mismo por si cae algún regalo :-P .

El restaurante contaba además con un “bar helado” patrocinado por una conocida marca de licores (“Maestro cazador”):

Pero francamente, preferimos optar más por la bebida local para ese mágico fin de fiesta:

Por último, me gustaría hacer un apunte sobre la moda local, puesto que hoy que hemos estado en el mismísimo centro. Los locales son reconocibles por ser “fashion victims” hasta la médula, llegando a un extremo de exageración. Su estilo podría calificarse de Hiper-Malasañero ya que llevan el doble de complementos de lo normal, de nuevo, muy exagerado. Se nota claramente que aprovechan los días de buen tiempo y ausencia de nieve/hielo para dar de sí todo su armario y convertir la acera en una pasarela. Por otro lado, os podéis imaginar cómo quedan ingleses y estadounidenses, ¿verdad? Pues mejor no lo describo. En el caso de las inglesas, un amigo italiano me comunicó su intención de proponer una multa por lo hortera y fuera de lugar de su vestimenta. ¿Zapatos de vestir + abrigo + chanclas? ¡Todo es posible, señora! Y me callo porque si no…

Pero no quiero abandonar el tema moda sin haceros llegar un par de imágenes curiosas de la ciudad. La primera corresponde con el afán por sacarle partido al “innombrable”:

A mí me parece de un mal fario que no veas.

Y por último, y con el objetivo de inculcar el amor por el buen vestir a las generaciones venideras, se ha dispuesto el siguiente mural en una de las calles:

Dan ganas de venirse aquí cuando toque ponerse corbata para alguna ocasión especial, ¿eh?

Otro día más y ya solo queda uno de Congreso. Mañana tocan unas pocas sesiones por la mañana y ya nos dan la tarde libre, tarde que aprovecharé para ir de visita a la Universidad de Reikiavik pues me espera una reunión allí.

¡Buenas noches, vosotros que podéis!

 
Admirando al Dios Marte

¡Al rico día completito, oigaaaa!

Un día completo y muy cargado de fotos, como veréis en este capítulo. Comenzó con mi charla, de la cual adjunto un par de instantáneas. Los asistentes mostraron su interés por la aplicación de la Computación Cloud en la conquista del Planeta Marte y creo que supe satisfacer su curiosidad por lo menos para la aplicación que tratamos. Como “bonus track” fijaros la cita célebre que aparece en la primera transparencia.

Y después del deber… ¡viene el placer! ¡Y en forma de excursión! Así que entonando el “¡Qué buenos son los organizadores del PARA2010… que nos llevan de excursión!” nos montamos en tres autobuses que fletaron para la ocasión.

La primera parada fue en la sede del primer Parlamento de Islandia (¡y del mundo entero!). No contentos con la monarquía como forma de gobierno de los países de origen de los primeros moradores de la isla, decidieron establecer tierra adentro un órgano de gobierno que permitiera unirlos a todos.Es como si la ubicación hubiera sido elegida a conciencia (y seguro que lo fue), porque entre las sorpresas que nos reservaban estos parajes se encontraba la falla que separa las placas tectónicas (y razón para tanta actividad volcánica y sísmica) de América y Eurasia. Extraña sensación de la poner un pie en cada continente:

Pero es que además, los primeros moradores parlamentarios islandeses habían habilitado una “isla de los duelos” en la que todos aquellos que no estaban de acuerdo con el cumplimiento de alguna ley, tenían que batallar. Los islandeses antiguos sí que sabían hacer política. ¿Montamos algo parecido en nuestro país? Sería el Reality definitivo.

Sí, lo que brilla en el fondo del río son monedas. Lo que yo os diga, montamos esto en España y salimos de la crisis a fuerza de recolectar.

La siguiente parada fue en una de las zonas más famosas de Géisers (y que da a los del resto del mundo su nombre). Este fenómeno de la naturaleza, fuente inagotable de agua caliente es la que le permite a Islandia mantener la factura de la calefacción a cero y la de la luz, bajo mínimos. El agua se calienta gracias al flujo de lava que hay bajo tierra y periódicamente, sale expulsado un gran chorro que impregna el ambiente de humedad y un fuerte olor a azufre. ¿Pero cómo de caliente sale el agua? Como buenos científicos decidimos hacer un experimento y para ello, escogimos como conejillo de indias a un estudiante de doctorado. El resultado se detalla en la siguiente secuencia:

Resultado: la temperatura del agua expulsada por el Géiser no alcanza niveles perjudiciales para la vida humana. El sujeto no mostró ningún síntoma adverso durante el experimento (ningún grito fue registrado) ni después, aunque si mostraba un alto índice de humedad corporal.

La zona está sembrada de géisers pero no todos mostraban la virulencia regular (casi cada 10 minutos) de éste. Por lo general, el resto se limita a escupir vapor de agua con ese distinguible olor a los mismísimos infiernos :-P .

Antes de emprender el camino de vuelta, nos adentramos más en este parque nacional y contemplamos las increíbles cataratas que son fuente del agua tan pura del glaciar (y combustible para los géisers). En la foto se puede apreciar un precioso arco iris que nos dio la bienvenida:

Intentamos seguirlo por si dábamos con la olla de monedas pero cuando nos dimos cuenta de que quizás nos podíamos matar en el descenso (estaba muy resbaladizo) por un caldero con monedas hiper-devaluadas… decidimos que no merecía la pena y volvimos atrás.

Ya extenuados, hicimos un alto en el camino a la capital en un restaurante en medio de la nada donde nos hicieron degustar la sopa de carne islandesa, ideal para perderse luego por la zona durante una semana y sin comer. No me negaréis que la decoración del restaurante no lo convierte en referencia de la “Guía Michelín de Papa Noel”, ¿eh?

¡No dejamos ni las sobras!

Ya está bien por hoy, ¿no? Creo que el contenido gráfico de este capítulo ha superado con creces el de otros, pero es que lo merecía, ¡y de qué manera!

¡Buenas noches (para vosotros)!