Misión a Lyon: Pequeña Italia y Grafos Dirigidos

Domingo 18 Mayo 2008 - 11:53:02 PM

Por Angelo Nero

Muy buenas noches y bienvenidos a esta nueva aventura congresil.

Llegada al aeropuerto de Lyon

Pues sí, esta es una foto sacada en el minuto 2 de haber tomado tierra en el aeropuerto de Lyon. El viaje transcurrió sin problemas y una vez llegados al St. Exupèry, tomamos un taxi a nuestro hotel.

Durante el vuelo habíamos examinado el plano de Lyon para decidir cuál sería nuestro recorrido desde el hotel hasta el lugar de las conferencias. Según Google Maps, podríamos ir caminando durante unos 3,3 kilómetros bordeando el Ródano. La idea nos parecía genial hasta que el taxi entró por el puente que teníamos que cruzar. En los 2 últimos kilómetros antes de llegar al hotel nos encontramos con toda suerte de personajes pertenecientes a las calles de “Starsky y Hutch” (valga el eufemismo), así que optamos por el plan B.

Este plan B consistía en usar el transporte público. Para poder entender el dilema, tendréis que descargar el plano que adjunto a continuación:

Mapa de transportes de Lyon (¡comienza el gran juego de la oca y los grafos dirigidos de JL!)

Nuestro hotel está a 100 metros de la estación de Perrache (línea roja). Las conferencias son en Debourg. Una primera posibilidad es cogernos el metro y hacer 2 transbordos.

La otra opción es coger el tranvía primero hasta Jean Marcé y luego meternos bajo tierra para llegar a nuestro destino con el metro.

Pero ¡ay! a este problema de Investigación Operativa se le debe añadir los tipos de billetes que pueden ser adquiridos. De esta forma disponemos del mítico “bono de 10 viajes del poder” y el auténtico “libre para todo 24h”. El primero puede ser usado por los dos (Manuel y yo), pero el segundo… desgraciadamente, no.

Mientras formulábamos las ecuaciones que definían este problema, nos sorprendimos entrando en una pizzería cercana al hotel. Ya estaba yo preparando la frase en francés (respaldado por mi minidiccionario de bolsillo) cuando oí al dueño del restaurante hablar en italiano con unos clientes.

Decidí no desaprovechar la ocasión y me dirigí a él en nuestra lengua nativa. El efecto fue grandioso, él mismo nos acompañó a la mesa, nos tomó nota y nos hizo traer hasta agua mineral de la península (la mítica San Pellegrino). La cena no nos salió para nada cara y el hecho de que el dueño, con la misma voz ronca del Padrino (lo prometo) viniera a preguntarnos que qué tal todo cada 20 minutos, sencillamente no tuvo precio. Me fijé además, que el restaurante tenía al lado una tienda que importaba productos de Italia, lo cual justificaba la calidad de los platos y la existencia de esta Pequeña Italia en 2 manzanas a la redonda.

El postre, compuesto por un par de helados gigantes nos permitió llegar a la solución de nuestro problema logístico. Compraríamos 2 bonos de 10 viajes y 4 libres para todo. Los libres para todo nos permitirán ir cómodos el martes y el jueves, puesto que tendremos el cocktail de bienvenida y la cena de gala, respectivamente. El trayecto óptimo, solución a este entramado del tipo “un tren sale de Zaragoza a las…”, fue la combinación tranvía-metro.

Como estamos acostumbrados a que nos revisen nuestro trabajo (gracias a una de estas revisiones estamos en Lyon ;-)), decidimos preguntar al recepcionista del hotel. Y bueno, tal y como pasa en la Teoría del Caos y la no-linealidad, no tuvimos en cuenta ciertos factores y… resultó que existe un autobús que nos deja casi en la puerta del campus donde se desarrolla el congreso. Sin comentarios, pero estas cosas en Investigación y de forma bastante frecuente.

Bueno, ya toca ir desconectándome. Mañana hay tutoriales en los cuales no estamos registrados. No obstante, nos pasaremos a ver qué ambiente hay y de paso, nos daremos el típico paseo de los equipos de futbol cuando visitan la ciudad del rival. Me despido con una instántanea sacada desde mi ventana esta misma tarde:

Desde la ventana de mi hotel en Lyon

Un saludo a todos y en especial a mi Bluevelvet (no paro de pensarte).

3 Comentarios »

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  1. cricri

    Jose! Cuando yo estuve en Lyon la gente se compraba los billetes de 10 viajes, que vienen en una libretita de 10 tickets, y los usaba 4 veces, metiendolo una vez por cada exremo, primero de una cara y luego de otra. No tenian banda magnética. A lo mejor la cosa sigue asi…

    Me das una envidia tremenda. Yo quiero volverrrrr.

    Saluda al caballo de la Place Bellecourt de mi parte ;) Besicoss

    Comentario dejado en 19 Mayo, 2008 @ 8:10 am

  2. Bluevelvet

    Pero cómo se desenvuelve Mon Petit Prince!!!

    Yo también te pienso mucho…además de estar orgullosísima de ti por lo bien que lo estas haciendo, te envidio por este viaje como otros tantos pero sobre todo por tu dedicación y por la manera en que disfrutas con tu trabajo y la responsabilidad que manifiestas en todos y cada uno de los proyectos.

    El tiempo pone a cada uno en su sitio, máxime si, además, y como es tu caso, va acompañado de trabajo, trabajo y trabajo….

    Te quiero pero sobre todo te admiro y respeto.

    “Tu est dans moi comme la vegetation sur la terre”
    (Consorte de Saint-Exupèry)

    Comentario dejado en 19 Mayo, 2008 @ 9:20 am

  3. Angelo Nero

    Tu aussi, mon cher… Gracias por estar ahí :-).

    Cris, estos de 10 (los acabo de comprar) tienen banda magnética. Me temo que el truco ese no va a servir. No obstante, habrá más aventuras que rodeen el transporte público, lo presiento.

    Comentario dejado en 19 Mayo, 2008 @ 11:04 am

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