Viernes 22 de Febrero. Me planto en casa de Eddie. Me enseña su última composición musical e intento sacarle fallos (intento, insisto, pero no lo consigo. Algún bajo tal vez pero él no se deja)
Después de ese mix de “no he podido criticarte/se me cae la baba” decido secuestrarle. “Hala majete, arréglate que nos vamos” Eddie se ducha. Mientras juego a las cartas, Coti me hace compañía.
Nos subimos a popof y Eddie no para de decirme “donde me llevas, donde me llevassss” Tomo la carretera hacia Villalba. “Deduzco que vamos a Villalba, pero ¿donde?” Ais, que pesao, ya lo verás jope.
Fuimos aun sitio “country” a cenar hamburguesa (ummmm ñam ñam) y de ahí a La Frontera. Al entrar, le enseño la foto de Robin Hood y le cuento mis andanzas musicais en ese sitio. Y sí, el pasado viernes había un grupo que hacía versiones de Los Rolling.
Nos sentamos en la barra y varios componentes del grupo, se restriegan contra Eddie. El aguanta el tipo, yo me pongo celosa y me cabreo “qué es eso de ligar delante de mi!” Jajajaja. Comienza el concierto y sinceramente, el grupo es muy bueno aunque el cantante… hay cosas que mejor no explicar por aquí, pero Eddie ya os explicará lo del engrase para tocar la guitarra. “Así cualquiera”
Hacen temas de Rolling más o menos conocidos (más menos que más) y salta el cantante “ei Shuuuuuuurrrrrrriiiiiiiii, shurri shurri” A lo que remata Eddie “si es que a los Rolling, cuando les sale la vena andaluza….” Y es que este chico es una máquina de frases célebres “Es la primera vez que veo a un Rolling poseído por un Bee Gee” “En serio, este toca el bajo, la guitarra o la moral?” “¿Qué ha dicho de los Fragels?”…
Buena conversación, buena cenay buena música ¿Qué más puedo pedir?
Sábado 23. Me voy a Pozuelo con mi maifiña. Sale y se monta en mi coche. “Tu gira a la derecha” “Ahora sigue por ahí” “Cris, que me muero de miedooooooo, que vienen todos los coches a por miiii” “Nada, tú sigue al chiquitajo ese de ahí”.
Llegamos a un sitio de tapitas y el camarero se deshace en piropos con nosotras. Pedimos croquetas y una tabla de patatas con 6 salsas “Es que chicas, las bravas es todo el rato lo mismo… aburridísimo, pero esto de las salsas… tú picas, pruebas, te distraes” “Ok, pues tráenos patatas amenas” Dice Cris.
Cuando regresa, va y me suelta: “Hueles muy bien” “Muchas gracias” “No, es que es esencial el olor de una persona, así como su presencia y su buena educación” Vaya hombre, justamente de lo que hablamos mi límbica y yo: como brilla la educación por su ausencia, en ciertos personajos.
Luego, no sé muy bien por qué, pero nos dice: “Es que yo soy como los anuncios esos de mujeres” – Cara de ironía de Cris – “Si, esos de tampax” “Ah, que tú eres como un tampax” Suelta Cris jajajajaja. “Bueno chicas, vamos a dejarlo que esto desvaría un poco” Por un momento, creí que el pavo se vendría con nosotras de marcha, pero no fue así. “Estáis muy guapas, ¿adónde vais?” “Pues a salir por ahí, que basta ya de quedarse en casa”
Cuando nos cobra, Cris le pide una tarjeta y él me promete que me traerá otra. Me la da en plan galán y le digo: “Oye, dedícamela” “¿Y que te pongo?” A lo que responde Cris “algo bonito, no seas melón, no vale eso de con cariño” “Ah, entonces me voy porque me da vergüenza” Me trae la tarjeta y la leo: “Con cariño para la niña que tiene la mirada más bonita de Pozuelo” Ole, ole, y ole. He recuperado parte de mi fe en el género masculino. “Es que tienes unos ojazos preciosos y tú mirada transmite. Si transmite alegría y cariño. Es que tienes algo” Y Cris “Vicky ha ligado, Vicky ha ligado” El camarero se despide dándonos dos besotes y nos vamos todas triunfantes hacia la heladería.
Me pongo a buscar dulce de leche y Cris pide “Un cucurucho de dulce de leche y chocolate blanco” ¿Chocolate blanco? Esas dos palabras son mágicas, resume un modo de vida, una forma de expresión… “Yo quiero otro igual”
Descubrimos un local donde solo tocan grupos pop “Veniros a la una que Alvaro toca y luego suben unos amiguetes de otro grupo” nos dice el chico de la puerta. Pero no volvimos. Nos fuimos a Flanagans, donde un par de chicos nos hicieron más ficha que otros y…




¡¡Esa Vicky!!! Si es que no se te puede sacar de casa, vas arrasando con el personal… Así una no puede aspirar ni a que le levanten un poco la moral. Claro, que supongo que mis guarri-pintas y mis ojeras de llevo-más-mes-y-medio-metida-en-mi-casa-sin-salir no ayudan… (“No me digas esas cosas, que me pongo malo” – frase del camarero).
Además, si añadimos que ayer no estaba yo en plena posesión de mis facultades y que no controlaba eso de las relaciones interpersonales (“emm…er… esto… ¿para pagar?”), pues tampoco estaba en situación de pedir mucho más =P.
Pero a lo que nos interesa, ayer me lo pasé genial. Menos mal que super-Vicky decidió que me sacaba de casa a toda costa, porque me hacía falta un poco de aire y ver gente
.
En fin, ya queda menos, y el finde que viene -por fin- pienso salir a darlo todo. Yujuuuuu!!!!