EscorialVirtual.com

El Escorial, San Lorenzo y alrededores.

Una lágrima.

Empiezo a pensar, uffff, no es bueno pensar tanto, hoy me he levantado, no sé, pensando mas de lo normal.

Dentro de mí, una angustia, un dolor pectoral invade mi alma e intento afinar mi dolor, ¿por qué se me caen las lágrimas? No entiendo, ¿qué te pasa Eddie? me pregunto, ¿qué te hace llorar? Un segundo recorre el silencio y encuentro la respuesta, silencio, solo silencio, es más… solo.

Eddie, sé lo que te pasa,  pienso; no te ves solo, se te hace la semana cuesta arriba hasta que llegues al fin de semana, tiempo en el cual ya sabes como lo vas a emplear, de pensarlo… ufff, da miedo.
Miras a tu alrededor, ¿qué es lo que ves Eddie? me pregunto de nuevo, cajas, estanterías medio vacías, huecos en los que hace poco había cosas que se compartían,  dolor; sobre todo mucho dolor. No se como explicar, dolor por querer, o dolor por haber querido. Todos esos huecos vacíos, son recuerdos, no los ves, pero sabes que estuvieron ahí.
Una lágrima. Te la secas con los dedos y te sorprendes…. pero… ¿qué pasa? Esta semana has estado bien, lo vas logrando Eddie, y ¿ahora? ¿Por qué lloras Eddie?…

te preguntas otra vez. No sé lo que te está pasando…. Fuiste tú el que tomaste la decisión Eddie, en teoría no tendrías que estar así, te contestas.
Vuelvo a pensar, miro otra vez al mi alrededor… silencio, recapacito y solo ves lo que quieres ver, dejas de mirar ciertos rincones, objetos que quieres que se los lleve pero, que no puedes ni tocarlos, ni verlos tampoco, figuras que hace poco pasaban desapercibidas, que antes no sabias ni que estaban.
No te das cuenta y de repente cae, otra más, y te preguntas otra vez… ¿has hecho lo correcto?… sí, yo lo tengo claro, si no, no lo hubiera hecho, ¿entonces, por qué estas así?

Silencio de nuevo. Cavilas de cómo fue, de cómo se lo dijiste, de su reacción. Se fue a la habitación y tú te quedaste en la cocina sin más, sentado cabizbajo mirando al suelo con los codos en las piernas y en las manos, apoyando la cabeza. De repente un dolor invade todo el ser que puedes llegar a ser, te ahoga, te neutraliza y te paraliza…. la oyes llorar, pero sabes que no es un sollozo cualquiera, es el dolor extremo.

Empiezas a llorar y te tapas los oídos, no aguantas lo sollozos y después de diez minutos te vas con ella a la habitación, suspirando te acercas la das un abrazo y un beso en la frente y… ¿por qué Eddie…. es que ya no me quieres? Me coge del brazo, me acaricia, y la digo que me voy a dar una vuelta….

Otra lágrima, te la secas y la miras. Recuerdas que cuando me levanté de la cama, sus manos sujetaban suavemente mi brazo, sus dedos se desplazaban por mi piel hasta llegar a los míos, a partir de ahí, solo…… me quedé solo.

Ese último pensamiento….no se puede describir, debes sentir para saber, que ahí, fue el final.
PD/: Gracias a todos por estar ahí, todos y cada un de vosotros me estáis ayudando para que esto sea lo más llevadero posible y os digo con el corazón en la mano, que os quiero. Vicky, Cris, Laura, Yafo, Juan, Sergio, Jose….os quiero.
¡Viva yo!.

posted by Eddie in Amig@s and have Comments (6)

6 Responses to “Una lágrima.”

  1. avatar Angelo Nero dice:

    ¡Para eso estamos! Espero que de verdad el quedar todas estas noches con nosotros te esté subiendo la moral :-) .

    Un abrazo.

  2. avatar Vicky dice:

    ¡Olé! Me gusta ese trocito de Eddie que estoy conociendo. Me gustaría decirte muchas cosas, pero es algo que quedará entre tú y yo (para que no haya testigos y luego “Sr Juez, Vicky lo hizo”) :P

    Ya sabes que si necesitas más “Ice Cream Sessions”, ahí estaré (¡Este es el año, Eddie, este es el año!)

  3. avatar YAFO dice:

    Edo, ya conoces bien mi opinión sobre tu experiencia, y también sabes que te quiero mucho. Lo que sientes es normal, es muy humano, pero te sentirás mucho mejor cuando realmente te des cuenta de que tú no eres el responsable de la felicidad de nadie. El amor verdadero empieza en uno mismo, solo de esa manera se puede compartir algo. Cuando la felicidad propia está hipotecada a la dependencia de otra persona de tí, no estás experimentando amor verdadero, estás experimentando miedo y eso se proyecta y te consume, que es lo que te ha pasado a tí, por eso entiendo perféctamente tu decisión. Yo soy partidario de la siguiente ecuación: A = T x D o lo que es lo mismo: Amor es igual a Tengo porque Doy.
    Creo que has tomado una decisión valiente y muy coherente, la pena es que nadie dijo que fuera fácil, querido amigo.
    De todas formas, ten por seguro que el tiempo te dará la razón, así que ese ánimo bien arriba y a seguir adelante. Aquí nos tienes a todos.

    Un abrazo broder.

  4. avatar Bluevelvet dice:

    Eddie…qué más te puedo decir.
    El hombre es un animal de costumbres…a veces simplemente un borrego o un cobarde; yo he pasado por algo parecidíiiiiiiiisimo y ahora pienso que volvería a pasarlo.
    Todo romper es un rasgar, resquebrajar….pero se rompe lo ajado, lo viejo, lo que no tenía por qué seguir siendo y debajo empieza a brillar lo que las telas andrajosas escondían.
    Ser valiente no es fácil, como bien dice tu amigo, vivir dignamente no es fácil, ser libre no es fácil…
    Tu has sido valiente y te has reconquistado a ti mismo, no dejes que nadie te haga pensar que has hecho mal tomando las riendas de tu vida y decidiendo no hacer daño a una persona muy especial y a ti mismo…porque a la larga es postergar los jirones.

    No huyas de ese dolor, tampoco te recrees en él…abre los ojitos: puedes hacer de tu vida lo que quieras!!!!

    Recibe un abrazo gordo-gordo de una mujer que intenta dar consejos pero no termina de conseguirlo! ;)

  5. avatar Eddie dice:

    Que puedo decir… me dejais sin palabras, algo muy bueno he tenido que hacer en esta vida para que os tenga a mi lado, amigos, amigos que me quieren… que puedo decir…

    Gracias, os quiero.

  6. avatar Vicky dice:

    Gracias a ti por abrirme tu corazón y compartir tantas cosas; me he sentido muy especial al tener un cachito más de Eddie pa mi, que guardo en mi corazón porque tú eres de esas personas que a modo de regalazo, Dios te pone en el camino (y ya paro que me conozco. Sabes que soy muy cursi escribiendo) te lo dije el otro día y te lo repito: contigo a muerte “Viva tú” (Gracias a ti)