Esto se supone que lo iba a escribir Vicky. Pero dice que no está inspirada, que está muy cansada y medio dormida y que lo haga yo. Yo no es que esté menos cansada, llevo 3 días sin llegar antes de las 5 a casa y no puedo ni con la boina, pero lo voy a intentar, a ver qué sale. En fin, allá voy:

Ayer mi querida maifa nos invitó a cenar en su casa. Tras una larga espera, muchos cambios e incertidumbres en cuanto a la lista de asistentes y alguna que otra discusión sobre el menú (“No puedes invitar a la gente a cenar a tu casa y no poner panchitos y aceitunas, así que déjate de tonterías”) por fin nos juntamos para gochear y reírnos un rato.

Cenando

En mi caso, una vez superada la ya habitual crisis de vestuario, me encaminé a casa de Vicky a eso de las 8 de la tarde, porque me había pedido expresamente que le echara una mano con la ensalada de cangrejo de las tartaletas. Así que allí aparecí, cargada como un Rey Mago con las cosas del postre, que corría de mi cuenta. Nos pusimos a preparar tartaletas y, enseguida, apareció Sergio en la puerta. Al minuto estaban allí Oriol y Juan, que aportó una botella de vino del 84 (que al final no nos bebimos, todo sea dicho… Así quedamos otro día). Oriol trajo como obsequio una lata vacía de Burn. Siempre tan considerado, el chiquillo…

Los tortolos no se hicieron esperar y nos sentamos a la mesa, donde nos esperaban las tartaletas que habíamos hecho Vicky y yo (de ensaladas de cangrejo, de atún y de jamón), un paté de pato con higos (mmmm, sólo de recordarlo me pongo a salivar, ñam!) y un fuentón de saladitos, junto con los panchitos y las aceitunas, claro, que no podían faltar. Todo ello regado con Lambrusco (ico, ico) y/o Coca Cola. De plato fuerte comimos pollo en salsa de boletus (“Boletus maximus, ¿eh? Que no valían otros, y anda que no nos ha costado encontrarlos”) que estaba riquísimo.

En estas estábamos cuando llegó María, que venía de un concierto del Mesías de Haendel interpretado por “una orquesta donde había muchos ingleses… debía ser de nivel, porque venía gente de Madrid y todo”.

Tras el pollo sacamos el postre: brownie con helado de vainilla y chocolate caliente. Por suerte el brownie estaba entero, porque en el camino tuve un percance (el gachón de delante frenó, yo frené…) y el paquete del brownie salió disparado contra el salpicadero, y ya se pasó el resto del viaje en el suelo.

Entonces llegó el turno del brindis, que corrió a cargo de Oriol. El Gran Oriol: “Venga, queee Felices Navidades y todas esas cosas y… que si no os ha tocado el Gordo de Navidad pues ya os tocará una gorda”.

El que se lo pasó en grande durante la cena, fue Alberto, el hermano de Vicky. No tenemos muy claro exactamente qué travesura se le había ocurrido para la ocasión, pero estaba disfrutando que daba gusto verlo. Y nosotros también, claro.

Después de cenar nos fuimos a San Lorenzo, a darnos un paseo por el belén y a hacer el moñas. Porque no somos capaces de salir de casa y no hacer el moñas, así que esta vez no iba a ser diferente. Nada más llegar, nos cruzamos con un grupo formado por, entre otros, una pava vestida de décimo de lotería, un egipcio, un torero, una niña con un plumero de colores y un indio (“El indio Pichafloja”, lo llamaba una compi. “¡No no, Pichabrava! ¡¡Pichabrava!!” les gritó la menda. “Jo, es verdad. ¡Pichabrava!”). Vimos grullas a lo lejos, unas grullas del tamaño de dinosaurios. Sergio no pudo contener un súbito impulso de pencarse una oveja. Le tenemos dicho que esas cosas no se hacen en público, que las perversiones se las guarda uno para casa, pero no hay manera.

Hello, Dolly!

Es increíble el realismo con el que está hecho este belén: a los camellos de los Reyes les han puesto hasta las mierdas que van dejando a su paso. Andando por el mercado, alguno intentó hacerse con el oro que llevaba un paje para el Niño Jesús, otros socializaron con los mercaderes y los hubo que se improvisaron un turbante y se convirtieron en guardianes del templo por unos momentos. Resultó especialmente llamativa la abundante fauna que se encuentra uno en este mercado: además de las típicas ovejas, había gatos voladores, pollos bailarines, cabras con testículos del tamaño de melones y loros enjaulados, todos ellos cuidados por enanos igualitos que Willow. Encontramos un cisne con instintos suicidas en una cascada, nos unimos a una jam session de los pokeros de la época (además unos pokeros de verdad – no de cartón-piedra – criticaron mis antenas…sñiff!) y algunos incluso vimos cosas que nos son (“No os voy a decir lo que me ha parecido ver en lugar de esa barra de pan…”). Al llegar al Portal nos hicimos la foto de rigor, y luego nos encaminamos al Sapo Rojo.

En el portal          Ori de guardia        IMGP1991.JPG

Lo del Sapo Rojo fue entrar y salir. No se podía dar un paso de la gente que había. Así que nos fuimos directamente al Circus. Allí parecía que nos habían guardado una mesa al fondo. Sergio nos contó la historia de Juan Olvido, el Rey que perdía sistemáticamente su corona y se dedicaba a buscarla preguntando a todos los animalitos del bosque (hay un video de esto jejeje). Vicky y Juan se picaron en la maquinita de juegos, y algunos se echaron un futbolín. Estuvimos hablando de esto y de aquello (confieso que no me acuerdo bien de los detalles, aunque sé que me reí mucho) y a la 1 y pico o las 2 nos abandonaron JL, Laura y Oriol. Los demás nos trasladamos a la zona de bailoteo, donde las chicas llegamos a la conclusión de que no se puede sacar ni a Juan ni, sobre todo, a Sergio de casa, porque conocen a todo el mundo (“y menos mal que sólo saludo a los que son amigos, amigos, que si no…”).

Gracias a mis antenas, Sergio triunfó como el Cola Cao y se hizo fotos con la mitad de las tías de bar. Nosotras nos dedicamos a especular sobre los distintos elementos que había por allí, a cada cual más rarito (destaquemos al que no sabía si ir o no ir al baño y se pasó dos horas paseando de un lado a otro sin aclararse).

IMGP2003.JPG

A eso de las 3 y pico empezaron a poner cunda-chunda y decidimos irnos a los Fantasmas. Para variar, ¡había gente! No estaba mi amigo Carlos, lo cual era de agradecer porque el pincha que lo sustituía era bastante menos malo. Allí estuvimos bailando hasta más de las 6. Así bajamos la comida, porque la verdad es que nos habíamos puesto quiquísimos cenando.

Ya me ha dicho un pajarito que a ver si preparamos otra, pero por Madrid. ¿Dónde y cuándo? Aunque a mi a estas alturas ya me da igual un sitio que otro, así que insisto: ¿dónde y cuándo repetimos? 

 

  •  23 diciembre, 2007
  •  Posted by at 8:02 pm
  •   Amig@s

  3 Responses to “Navidad escurialense”

  1. Después de estar sin conexión, de tirarme por los suelos para enchufar todo lo enchufable al ordenador, después de comprobar que tenemos línea… me he pillado el dedo con la puerta de hierro y ahora me estoy peleando con el teclado porque tengo un dedo inoperativo. Y hasta ahora no he solucionado el problema del p…. router.

    Me moría de curiosidad por leer el post de la maifa y me pregunto ¿hicimos todas esas cosas? Somos la caña!!!!

    Si es que Cris, eres la mejor “resumidora” (eh?) que tenemos captada en nuestra secta (jope como me duele el dedo)

    Se te “olvida” las carreras por la lonja en coche Chema vs richie (somos hombres, unga unga) cuando llevamos a María a su casa y luego que hubo uno con camiseta de Italia que nos siguió hasta los Fantasmas. Y

    Solo añadir que cuando te dejaste las antenas en el coche, empezaron a salir chicos con jerseis a rayas… por todos sitios. Ah! La 4ª dimensión se volvió a abrir!!!

    Por supuesto… nos pusieron la canción protesta por excelencia ¡¡La Chica Yeyé!!

    Gracias por venir, gracias por estar… sois los mejores.

  2. ¡Qué bonito todo y qué bien hecho! :-) CriCri, de nuevo nos vuelves a sorprender con tus Crónicas.

    La cena estuvo genial, nuestras felicitaciones a la Anfitriona y a su “adjunta”.

    También nuestras felicitaciones a los responsables del Belén de San Lorenzo, por ofrecer tanas posibilidades fotográficas ;-) .

  3. ¡La Chica Ye Ye!! ¡Es verdad! ¿ves cómo ayer estaba yo poco inspirada? Menos mal que os tengo para recordarme estas cosas, ¿qué sería de mi sin vosotros?? XDXD

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