Ya solo quedan unas horas para terminar el año y como todos los años, no puedo evitar echar la vista atrás.
Qué diferente fue la despedida del 2006. Estaba en Vigo, con ambiente festivo pero muy perdida… la verdad es que no me imaginaba que un año después, iba a tener las ideas claras, que iba a dejar atrás muchas lágrimas y muchos miedos. No sería justo decir que ha sido gracias a mi… ha sido gracias a vosotros, como siempre, ya que sin vosotros esto sería más aburrido. Por supuesto, gracias a Cris, porque ya pensaba que todas las amigas eran de carton piedra y no, eres el ejemplo de que aún quedan chicas ¿normales? con las que compartir tantos momentazos!!
Irmán, eres mi mayor confidente, casi el diario en el que escribo. Gracias por tu apoyo, tus abrazos y tus palabras de ánimo en este año. Siempre estas ahi, siempre a mi lado. No sabes cuánto te quiero.
Sonny… Gracias por sacarme de una oreja de mi casa, por quedar conmigo para desayunar y asi poder desahogarme y “desconectar”, por esa rosa que tengo guardada de las fiestas de Majadahonda.
Yafo… ya lo sabes. Gracias por tus palabras!
Solo empaña esta felicidad, la pérdida de un compañero y amigo como es y será Blas Susaeta, batería de Los Robin Hood. Estar en el Frontera el otro día, donde por última vez pude compartir escenario con él, fue agridulce. Blasiño… aún tengo guardada tu baqueta y la tendré siempre.
Pedid un deseo por uva, no os atragantéis y comenzar el año con una sonrisa. Brindaré por vosotros, escorialnautas!!! (Niño Gotti… ande andará?)