En episodios anteriores… GSF en un arranque de valor, quería un acercamiento conmigo pero yo estaba inmersa en el mes de “redecora tu vida” y él quedó efectivamente, fuera de mi vida (horteradas, las justas, por favor). Entonces me prohibió hablar con él por teléfono y -palabras textuales- después de una reflexión profunda, decidió que se había enamorado locamente de la nutria. Quedó para hablar con su gran amigo (que a su vez es el ex de la nutria) El amigo agradeció el gesto y se alegró por ver al GSF inciar una relación seria. (Al fin un arranque de coherencia/madurez en esta historia).
Pero no todo es un jardín de rosas… en esto que aparezco yo, con el lema de “no es nada personal, solo son negocios” y me topo con el GSF, que me invita a un cafe y me da conversación agradable. Luego me envía un sms agradeciendo mi visita (ellos me lo pidieron y yo accedí, aqui no hay más leña que la que arde
) Quedar con un amigo a tomar algo, no implicada nada más, ¿no? (por lo menos no por mi parte)
El se lo comenta a la nutria, la nutria se cabrea, no se lo dice directamente, pero se pilla un rebote del 15 y comienza a odiarme en pseudosilencio… Hay que controlar esos celos, que no son buenos. Por lo menos el GSF habló con su amigo antes de hacer nada… ya podría haber aprendido ella a no hacer las cosas a las espaldas. Con solo hablarlo, ahora todo sería diferente. (ais, el dinero… que no da la clase ni la educación)
Mientras estos se reconcilian, yo no se si personalizarme una camiseta al estilo “Polaris” o comprar caramelos para guardar en mi coche… Antes de decidirme, voy a preparar el conxuro para el viernes (miña nai! la que vamos a liar)
Continuará…



