Seamos más humanos

Martes 16 Octubre 2007 - 10:03:50 PM

Por Vicky

Pensaba dar un sentido diferente a este artículo pero El de arriba, una vez más me ha dado un toquecito, diciéndome: ¡¡Ey, muchachuela, echa la galga!!Hace unos días, mientras desayunaba, leí un titular en el periódico que me impactó y a su vez me indignó… Youtube quitaba un video de unos desalmados donde se reían de un discapacitado.

Quería haber escrito un artículo en el que cortaría mil cabezas, sin embargo hoy, Ese Amigo, me ha mostrado una vez más, que hay mucha gente de corazón en esta vida.

Me duele ver como personas que en teoría son normales (no sé muy en que estudio científico se basan), se mofan de personas que valen mucho más que ellos. Una discapacidad, no es sinónimo de ser inhumano o una “cosa” que hay que evitar.

Estamos acostumbrados a ver ciegos, incluso ya nos parece normal tratar con niños que tienen Síndrome de Down. ¿Y el resto?¿Qué pasa con ellos? “Estamos acostumbrado” “nos parecen normal tratar” menudas frases. Deberíamos tratar con ellos como con todos, sin darnos cuenta de que son “diferentes”, pues son personas como todos, con sus alegrías y sus miedos

Lo que nos difiere de ellos y para mi me hace verlos como extraordinarios, es su capacidad de superación (muchas veces por ese respaldo por parte de familiares), su capacidad de dar cariño con una intensidad asombrosa y su capacidad de ser felices e ilusionarse con lo más pequeño de la vida. Verdaderamente son personas admirables.Hoy en día, vivimos como autómatas donde nos rige la ley de “tanto tienes, tanto vales” y necesitamos, perdón, nos han creado la necesidad de poseer cosas materiales de importe desorbitado y dejar de lado ese gran valor intangible como es la sensibilidad. La sensibilidad en términos monetarios no vale nada, ni siquiera el Euribor le influye ni tiene cabida en la cuenta de resultados… ¡Qué lastima pensar así!

Llega a ser patético, como los “normales” miran a los discapacitados como seres raros e incluso los evitan… tal vez piensan que les van a dar calambre o quitarles la cartera. Personalmente, eso me duele, pues aunque ellos no tengan una variable macroeconómica con los que poder medirles, tienen algo muy especial: dan amor.

A toda esta gente, que les mira como apestados, me gustaría que se pusiesen en el lugar de familiares y amigos que padecen este rechazo por tener a alguien diferente. Es tan simple como pensar ¿qué sentirías si a tu hijo/padre/hermano/amigo… la gente le mirara con asco, con repugnancia? Entonces… ¿crees que a los que tú estás casi señalando con ese dedo –dudosamente- acusador, no les haces daño? Y aquí quiero hacer un paréntesis para comunicar a todos estos desalmados que se creen que nos hacen daño por su actitud respecto a los que queremos, que no es cierto. Es más, nos dan más razones para tirar adelante con más ilusión.

Cada vez que me cruzo con uno de estos y mira a mi hermano, simplemente me da pena por lo vacía que es su vida. Sin embargo como dije al principio, hay gente que merece la pena, que han descubierto el gran regalo que Dios nos ha dado.

Si es un problema tener a nuestro cargo, un discapacitado, por no haber juguetes, o más lugares de ocio, o escuelas (aquí tendría para otro artículo… hay muchos oportunistas que juegan con los sentimientos) o incluso lugares adecuados por las barreras arquitectónicas; El mayor problema no es esto, si no las barreras mentales que no nos dejan abrir nuestro corazón.Creo que toda esta parrafada se resume en aquel artículo que el escurialense, guardó en su memoria, titulado: El amor, la mejor medicina.

La vida es muy complicada, como para generar situaciones desagradables de forma gratuita. Estas personas nos dan un enseñanza que tal vez no entre en nuestra sociedad y sin embargo su valor es incalculable: la felicidad plena existe en las cosas pequeñas como una sonrisa, un abrazo, un beso…

Para terminar, quiero abriros un poco más mi corazón y contar lo que me sucedió este verano. Sabéis que el fin de semana, en que cae el cumpleaños de mi hermano, es exclusivo de él. Este año le organicé, lo que bautizamos como programa de festejos, donde le llevamos a los sitios que le gustan, le puse sus dibujos preferidos, jugué con él… lo que más me hizo emocionarme, porque es tanto en cariño que me da, que me sobrepasa, fue la expectación con que esperaba el siguiente paso en el “Programa de Festejos”, con la ilusión que se subía conmigo en el coche… Creo que en su cumpleaños, fue él el que me hizo el regalo a mi. Es algo que guardo en mi corazón y que siempre llevaré.

Seamos más humanos.

5 Comentarios »

RSS feed para los comentarios de esta entrada. TrackBack URI

  1. Angelo Nero

    A continuación pongo el artículo que escribió Vicky en “El Escurialense” y que menciona en esta magistral entrada:

    Unos padres que quieran y luchen a muerte por sus hijos, es una privilegio que la vida nos ha concedido a mi hermano y a mí.

    Prometí a Nero escribir este artículo y aunque haya cosas que voy a eliminar de la historia porque me hacen mucho daño recordarlas, solo quiero que sirva de ejemplo a tantas familias que se encuentran navegando sin rumbo, que se encuentran solas ante un error médico. En muchas ocasiones, la medicina no da más de si, pero el cariño llega aún más lejos.

    Hace 27 años nació mi hermano. El era un niño feliz y con a penas un año, andaba, corrí y hablaba al igual que todos los peques a esa edad.

    Un día le empezaron a doler los oídos y le llevaron al médico.

    -Un catarro- dijo el sr doctor.

    Sin embargo mi hermano no mejoraba e incluso había dejado de hablar y sus ojos reflejaban tristeza. Le volvieron a llevar y la respuesta del médico fue insuperable:

    -Señora, es usted una histérica por ser madre primeriza-

    Mis padres no se quedaron conformes pues mi hermano se volvía loco con cualquier sonido, por muy suave que fuese éste. Siguieron buscando soluciones y nada hasta que mi medre se encontró con una amiga de la infancia, cuyo tío era médico.

    Mis padres fueron y se llevaron la peor de las noticias. Lo que les habían asegurada que era un catarro, resultó ser un principio de tumor en el cerebro. A mi hermano le quedaban pocos meses de vida.

    Le operaron y salí bien. Llegó a pasar nueve veces por quirófano hasta que más o menos estuvo curado. El tumor desapareció aunque entre operaciones, le hicieron verdaderas salvajadas que no quiero ni recordar.

    Un niño sano, se convirtió en minusválido. Pero ¿qué le pasaba a mi hermano?. Le hicieron mil pruebas y los resultados de los escáneres daban lo mismo: el cerebro de una persona normal ¿?

    Le llevaron a psicólogos y una vez más se encontraron profesionales muy capacitados.

    Por ejemplo: mi madre estaba embarazada de mi y un ilustre doctor la dijo que abortase puesto yo sería un estorbo. Otro que si me dejaba nacer, decidió que mi hermano era autista. Así, sin más. (por que lo digo yo y san sacabó).

    -¿Autista?- dijo mi padre. Un niño que sabe lo que es la felicidad, lo que es la tristeza, que reconoce qué puede ser peligroso y en cuya mirada hay vida, es ¿autista?. Eso es el cajón desastre de los psicólogos.

    Dicho esto, el señor médico, saltó y amenazó a mis padres con que mi hermano no podría salir nunca de casa puesto que nadie le querría y que más o menos sería un monstruo.

    Mi padre le dijo “me da Ud. pena porque es una acomplejado y proyecta sus frustraciones en los demás. Adiós.”

    Le dejó con la palabra en la boca.

    Mientras, yo que estaba ajena a esto, solo disfrutaba de mi hermano: le disfrazaba, le hacía jugar a las cocinitas, le preparábamos travesuras a mi padre, le enseñaba a decir las vocales o incluso los colores… era mi hermano, para mi el mejor. Yo le quería.

    Mis padres empezaron a observar que, desde muy pequeños, mi nos comunicábamos solo con la mirada. Yo sabía perfectamente lo que mi hermano quería y se lo decía mis padres. Este tipo de conexión solo se conocía (creo que se ha demostrado) que existe en los gemelos.

    Mis padres nos han llevado de viaje por España y Europa. Hemos ido a conciertos de música clásica puesto que desde siempre, la música en mi casa, sonaba a cualquier hora. Y eso es lo que realmente le ha ayudado a mi hermano, tratarle como a uno más.

    El tiene sus limitaciones pero con pocas palabras se expresa.

    Y no es un monstruo (siento tirar la teoría por tierra, Sr. Doctor), puesto que gracias a sus facciones son normales y a que no lo hemos escondido, se le ha trato bien. Exceptuando lo que me ocurrió con aquel puto viejo. Pero cada uno tiene lo suyo.

    Hay una persona que en España se la puso de borde para arriba y fue en esa época cuando se la encontraron mis padres en un supermercado. Mi hermano la dio un golpe sin querer y ella se volvió: era Rossy de Palma. Nunca se me olvidará el cariño que le transmitió. Al igual que mucha gente anónima.

    Lo que deseo subrayar que, cualquier problema no se soluciona solo con dinero. Hubiese sido muy fácil abandonar a mi hermano y pagar porque otro se quedase con él. Lo difícil, estar con él. El cariño es lo que le hizo progresar.

    Me ha enseñado muchas cosas, pero resalto una que deberíamos tener todos presente: la felicidad no está en las grandes ambiciones, si no en las cosas pequeñas: una sonrisa, un beso, una caricia…

    Tenga mucha suerte. Mi hermano es mi mejor amigo, mi compañero de travesuras, mi fan número uno… él es el mejor regalo que me ha hecho la vida.

    Comentario dejado en 17 Octubre, 2007 @ 10:19 am

  2. Vicky

    Ahora tiene 31…anda que no ha llovido!! Gracias irmán, por recordarlo. Ojala sirvan para que muchos abran los ojos (si solo lo hace una persona, me conformo)

    ¡Gracias!

    Comentario dejado en 17 Octubre, 2007 @ 3:58 pm

  3. Angelo Nero

    Tu hermano es un fuera de serie y le temo porque un día dominará el Mundo ;-).

    Comentario dejado en 17 Octubre, 2007 @ 6:28 pm

  4. Bluevelvet

    Dis- Capacitado…No tienen capacidad de o para algo.
    Todos tenemos, en cierto modo y sin ser sensacionalista, algún tipo de discapacidad. Para los tiempos que corren, la era de la imágen y la tecnología, parece ser que es discapacidad aquello que se puede señalar con el dedo: física o psíquica pero que se note, oiga!.
    El término “normal”, como bien apunta Vicky, está deviniendo en una palabra con un sentido cada vez más escalofriante, intolerante y discriminador. Un día te dicen “Se tu mismo” y te lo crees, y tienes 15 años y quieres ser especial, diferente del resto, tu lo sabes todo!…y te rebelas vistiendo, hablando, escuchando de manera especial….como el resto de los cienmil adolescentes con los que te vas de marcha.
    La verdadera revolución es de dentro para afuera, de la misma manera en que sanan las heridas.
    Alguna vez me he preguntado qué pasaría si, de la noche a la mañana, perdiera mi capacidad motriz…solo eso. Seguiría siendo Laura? Conseguirían mis amigos ver en una chica de 30 que babea y ríe por cualquier motivo a la pedante y coqueta Laura?
    Puedo equivocarme pero, creo que los discapacitados conscientes de ello valoran mejor que nadie lo efímero y superficial de lo que los ojos registran…ellos mejor que nadie son capaces de un amor puro y desinteresado puesto que el que reciben solo puede ser así. No me gustaría redactar un cuento de hadas “El país de los discapacitados” donde todos son trocitos de pan…de todo hay. Tuve la maravillosa experiencia de acompañar a un grupo de actividades a una chica discapacitada psíquica, hermana de un amigo, y, algunas de las personas que conoci….ojito.
    Pero creo que, incluso cuando se trata de maldad, es una maldad tan pura y visceral como la de un niño…al fin y al cabo la maldad que a todos nos viene de serie y domamos a golpe de convencionalismo.
    A veces ser humano no es cosa buena…a veces ser humano es ser un código de barras con toda la libertad del mundo para errar y herrar una y otra vez y, como adoro la polémica, diré (como lo hice ante la estupefacción de algunos seres progres de una clase de filosofía) que es como persona y, si me apurais, como cristiana, como se me atribuyen deberes y derechos. Humanos somos todos pero…¿personas?.

    Ya lo dijo Nietzsche “Humano, demasiado humano”

    Comentario dejado en 17 Octubre, 2007 @ 9:55 pm

  5. John Gotti

    Vick!,

    No lo se, realmente no se que decir despues de leer lo que publicaste, quiero hacer un par de cosas. Felicitarte por tener los ovarios tan bien puestos y describir la situacion de una manera tan calida. Segundo, yo soy de los que cree que gran parte de la poblacion mundial es imbecil e insensible, entonces me acostumbre a no pretender que los demas piensen o sientan como uno, simplemente se que esa gente se pierde de muchas cosas que yo no, y me enorgullezco de eso, no podemos pretender que los demas se humanicen, por que no lo haran, algo tiene que pasar en el mundo que rompa con las armaduras que tenemos puestas y nos permita simplemente Ser. Mientras, disfrutemos las cosas como son, si al fin y al cabo, nosotros somos felices, y podemos disfrutar nuestra felicidad con gente ciega, gente con capacidades diferentes, si al final todos somos distintos. Eso si, pobre esa gente mira con desprecio, alegremonos por que ellos terminan siendo los que tienen problemas.

    Un beso enorme !.

    PD: Que alegria me da, que despues de tanto tiempo de no entrar, lo primero que vea sea una declaracion de amor tan pura !. Felicidades again !.

    Comentario dejado en 19 Octubre, 2007 @ 4:36 am

Deja un Comentario

(requerido)

(requerido) (no será publicado)

This is a captcha-picture. It is used to prevent mass-access by robots. (see: www.captcha.net)

Debes leer y teclear los 3 caracteres entre 0..9 y A..F, y enviar la respuesta.

  

No puedo leer esto. Por favor, generar un

Clicky Web Analytics