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Una Mañana “Bajo la Lluvia de la Toscana”

Pues os voy a contar qué me ha pasado esta mañana cuando iba yo tan feliz a trabajar al CNR de Pisa.

El caso es que ya en casa de mi abuela teníamos tormenta (fuera, no dentro), así que decidí armarme con un paraguas para después y meterme en el coche. Antes de arrancar, meto las coordenadas del centro en el GPS como cada mañana (conozco de sobra el camino, pero me gusta saber cuánto me queda para la salida de la autopista, entre otras cosas) y creédme, jamás he agradecido tanto haberlo hecho.

Nada más meterme en una ramificación de la llamada “Autostrada del Sole” fue cuando se desencadenó el Infierno… dantesco dada la proximidad con Florencia ;-) . Una lluvia constante con vientos racheados comenzó a azotar mi coche. La fina capa de agua que había en la calzada y Billy Corgan gritando las “desventuras de la Tierra destrozada” añadieron un toque especial a la situación. Me incorporé al tráfico existente y a medida que mi visión iba perdiendo alcance por la densidad de agua recibida, la primera impresión me la llevé al cotejar el cuentakilómetros y la equidistancia con los coches que tenía delante: ¡130 Km/h!

Estaba claro que si subía la velocidad patinaría (más). Si bajaba la velocidad… el que vendría detrás mía, se empotraría irremediablemente, porque aquí en Italia, aquello de que la “Naturaleza tiene horror al vacío” se cumple en la distancia de seguridad entre coches. Otro día os ilustraré como estoy haciendo una magna labor educando a los conductores de Audi, Mercedes y demás sobre el respeto de dicha distancia.

Apliqué la máxima agustina de “Allá donde fueres haz lo que vieres” y me puse yo también a esa “velocidad de crucero”. Al principio, distinguía la matrícula del coche que tenía delante: era del Canton Ticino. Minutos más tarde, con el limpiaparabrisas a todo trapo, dejé de distinguir la matrícula. Otros minutos más tarde todavía, el coche del Ticino era un mero punto rojo gracias a sus luces de posición. Fue así convertí a dicho morador helvético en mi drafter (mirad la definición en esta página y a un drafer en acción en este vídeo). Gracias a él no me comí a un camión que estaba… ¡adelantando a otro! Repito, no se veía un pimiento, yo intuitivamente movía la palanca del limpiaparabrisas para darme cuenta que el “beatrate” era mayor que el de una sesión Psytrance. Mi drafter se había reducido nada más a un puntito rojo que a veces aumentaba de tamaño debido a que frenaba.

Y por fin… la salida de la autopista en “Pisa Nord”, anunciada por la sugerente voz femenina del GPS. Y con la salida, un respiro en tan intenso torrencial. Estaba convencido que en la Aurelia (la versión asfaltada de ésta) todo iba a ser más sencillo.

Lo fue a medias pues comenzó otra vez a diluviar y afortunadamente, pillé atasco (la Aurelia siempre ha sido así desde la época de el Imperio Romano, por lo que dicen). Los rayos duraban segundos, parecía como si alguien hubiera activado el “tiempo bala” y yo, desde luego, no tenía el mando. Aun parado, el coche temblaba ante las embestidas del viento y el agua que evacuaba el limpiaparabrisas era mucha. Por un momento me creía inmerso en una de esas secuencias de inicio del Telediario de Antena 3 con Matías Prats, no solo anunciando un conocido producto financiero, sino además hablando del último huracán en Florida (que nunca destroza las casas de los famosos, mira tú por donde).

A medida que me acercaba al centro de Pisa, la cosa empeoraba por momentos. El punto de inflexión a peor (todavía) fue cuando estaba terminando el tunel bajo la estación de trenes y en sentido contrario apareció el camión de la basura bajando a toda velocidad. El resultado fue el mismo que experimentaron los egipcios que perseguían a Moisés cuando las aguas se cerraron sobre ellos… me defequé en la madre del conductor, agarré fuerte el volante y continué.

A medida que iba dejando atrás a la derecha “Campo dei Miracoli” la situación se volvió crítica. A duras penas veía las luces de delante y lo peor… por muchas luces antiniebla que tuviera, las líneas de la calle ¡no se veían! Cuando estaba perdiendo todos los puntos de referencia y comenzaba a conducir a ciegas, una voz en mi interior exclamó: “¡Pasamos a navegación por Ordenador!” Y os prometo que dejé de mirar de frente para centrar mi atención al trazado de las calles con el GPS y de ahí, acceder a mi propia memoria.

Y al final, ¡conseguí llegar al CNR! Sano y salvo, hasta que nada más bajar del coche… ¡chof! los dos pies hasta los tobillos en un charco. Damas y caballeros, la mañana pasada por agua había sido ya completa. Marco y Gabriele, mis compañeros de despacho consintieron que un servidor se desnudara de los zapatos a fin de evacuar toda el agua acumulada.

Llegó la tarde. El sol se abrió paso, las nubes desaparecieron por completo y me invadió una sensación de que nada de esto, esta aventura bajo el agua, había pasado… ¿sería mi imaginación? (piri-biri piri-biri)

NOTA: No es la primera vez que vivo una TT (Tormenta Toscana, la auténtica, rechaza imitaciones), pero vivirla en un coche… imprime carácter.

posted by José Luis in Viajes and have Comments (11)

11 Responses to “Una Mañana “Bajo la Lluvia de la Toscana””

  1. avatar Andrea dice:

    Me siento incapaz de hacer comentarios. Me recuerda a un día en el que se puso a granizar, con unos pedrolos del tamaño de pelotas de tenis y yo iba en coche con mi madre. Acabamos debajo de un puente con otrs 8 coches, jajaja. Mi enhorabuena por haber podido con el embiste.

  2. avatar Angelo Nero dice:

    Dicen que los conductores italianos son los mejores del mundo… claro que no sé de qué parte ha caído mi pericia al volante. ¿Será buena suerte?
    ¡Bienvenida Andrea!

  3. avatar Mamma di Nero dice:

    Sono ancora sconvolta dopo aver letto l’avventura! Meno male che non l’ho saputo in quel momento. E io ero a casa tutta tranquilla ad osservare la pioggia che cadeva dal cielo!

  4. avatar cricri dice:

    Aaaaargh!!! ¡Qué angustia! Eso no puede ser bueno para las coronarias… No sé si será genético o cuestión de suerte, pero puff!! qué valor el tuyo!

  5. avatar Oriol dice:

    Una cosa está clara, si te decides a abandonar el mundo de la informática, le puedes quitar el puesto a Minerva Piquero.
    Y me da que la mamma la próxima vez te obliga a coger el autobús ;)

  6. avatar Angelo Nero dice:

    JA JA JA, mejor que no. Aquí tienen un cabreo enorme con el servicio meteorológico pues en todo el verano … ¡No han dado ni una previsión buena!

    Claro que aquí no se atreven a pegarles… los presentadores son ¡oficiales del Ejército del Aire Italiano con su uniforme y todo! Anda que no tiene empaque que el Colonnello Rossi te comunique que la Pianura Padana va a ser bombardeada con granizo de 5 mm.

    Ah, la información marítima (zonas a evitar con la barca, naufragios, manchas de crudo…) es dada por una Baywatch de una Capitanería de Puerto a boleo, pero no en bikini ;-) .

    La mamma tendrá que aguantarse que aquí la RENFE está peor que en España y la EMT de Pisa… buf. Eso sí, la próxima vez, me aguanto con el modem en casa de mi abuela.

    ¡Bienvenid@s al resto!

  7. avatar Bluevelvet dice:

    Qué empaque…que savoir faire…
    Jose…te queremos, creemos que vales mucho y que nos aportas más; por eso te pido…deja de llamar la atención de esta manera!!! Qué tenemos contigo???? No inventes cosas que nos hagan sufrir….
    Te defecas en señores, te desnudas de los zapatos…qué será lo próximo…comerte una rotonda y echarle la culpa a una pobre señora? dime que no….tu no eres un hijo de la LOGSE, tu no!.
    Aprovecho para compartir una experiencia donde agua y coche van de la mano y desesperan sobremanera….Volviendo de una boda bilbaína tres filósofas una servidora haciendo de copiloto observa cómo uno de los limpiaparabrisas se queda atascado en medio de la luna delantera unos minutos antes de que empezaran a caer joviales gotitas del cielo…
    “Spin”-dice la conductora-(mis amigos me llaman Spin…eso es una historia muy larga)-llueve y no ve una p(censurado) m(censurado)…”
    No veíamos absolutamente nada y no podíamos parar en medio de la autovía…Carolina (así se llama la filósofa intrépida) comienza a ponerse muy nerviosa anunciando una uerte segura. Es entonces cuando yo, referente de calma y coherencia le aconsejo: “Carol…ahora vamos a concentrarnos en esta rayita de aquí (debajo del limpia parabrisas) y ya verás qué bien”.
    Si…me miró y me dijo “te qué c(censurado) estás hablando?”…yo solo quería tranquilizar y…sí, no tiene ningún sentido pero lo dije con un tono tan severo que casi me da las gracias.
    En fin amiguitos…no hagais ésto en casa!
    Mensaje en clave para que nadie sepa que te digo cosas bonitas porque me da vergüenza: ****lhliuglifhljghlkjfhlufhlofeh****

  8. avatar Angelo Nero dice:

    Damas y caballeros… Bluevelvet (conocida en algunos barrios como “La Chica Retromoderna”) acaba de hacer su aparición.

    (Música de concurso de la BBC)

    Fuiste afortunada con el tiempo cuando estuviste aquí. Creo que se te pegó algo de “Sunny”, versión de los “Montefiori Cocktail”… algo más ;-) .

    Hala, un ****lhliuglifhljghlkjfhlufhlofeh**** para tí también :-) .

  9. avatar Bluevelvet dice:

    Un ****lhliuglifhljghlkjfhlufhlofeh**** delante de la Mamma????!!!
    Tu no tienes vergüenza!!!!

    Yo vine morenísma, mis padres casi no em abren la puerta…jaja.

    La chica retromoderna resuelta como ella sola te dice “Pero mira que eres guapo”.

  10. avatar Angelo Nero dice:

    ¡Pues claro que no tengo vergüenza! Anda que tú también :-P .

    A mí tampoco me cuesta decirte que la Toscana fue preciosa contigo…

  11. avatar Mamma di Nero dice:

    Questa pagina mi fa aumentare la pressione! Sarà meglio che da ora in poi quando entro su internet vada direttamente alla pagina di “Hola”, almeno soffrirò solo per il divorzio dell’ Infanta Elena e non per la vita sregolata del mio Nero…